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Algunas consideraciones sobre la Ausstossung...  

o el destino de lo expulsado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Presentación

 

El presente Artículo fue publicado el año 2011, por el Centro de Estudios e

Investigación en Psicoanálisis en la revista Serie Lacaniana Sq N°1, tiene

por finalidad intentar esclarecer, sin ánimo de categorización, lo referido al

momento inaugural de la Ausstossung y algunas de sus implicancias posteriores.

Para ello es preciso comenzar enmarcando su origen y su relación por lo tanto

con la Bejahung, inscripción inaugural de lo simbólico, para luego tratar de situar

a la Ausstossung, según sus propias características y sus posibles

recorridos posteriores.

 

 

 

 

 

 

                                                                                                   “En el origen hay pues Bejahung, a saber, afirmación de lo que es, o Verwerfung.”[i]

 

 

 

 

 

Primer Momento: Coordenadas Lógicas

 

 

  • Bejahung – Verneinung  y su relación con los juicios.

 

Pasaremos ahora a introducir la distinción entre el juicio de atribución y el juicio de existencia, a los cuales Freud recurre en su artículo sobre la Negación.

Gracias al “juico de atribución” y al “juicio de existencia” es que se hace posible el poder comprender las distinciones respecto a la Bejahung por un lado y la Verneinung por el otro. Si bien esta distinción es puesta en lugares diferentes en un comienzo, es sólo para responder a un afán explicativo, ya que como se verá, tanto la una como la otra son parte de una misma inscripción.

En su comentario hablado sobre la Verneinung, Jean Hyppolite comenta sobre el juicio lo siguiente:

“Hay un juicio de atribución y un juicio de existencia. La función del juicio… debe de una cosa decir o desdecir una propiedad, y debe de una representación confesar o impugnar la existencia en la realidad”[ii]

Por juicio de atribución, Jean Hypolite  plantea el otorgamiento de una cualidad o no a una cosa, mientras que por juicio de existencia, de lo que se trata es de comprobar si una imagen dentro del yo puede ser vuelta a encontrar en lo percibido. Estas distinciones se corresponderían, según Lacan, con un primer mito sobre la división de un dentro y un fuera, mito necesario para poder comprender algunas de sus implicancias.

Con tal de poder dar cuenta de este mito, Freud situará a cada uno de estos juicios en relación a un principio específico. Es así que el juicio de atribución se corresponderá con el principio del placer y juicio de existencia se corresponderá al principio de realidad. A favor de esto Franciso Cervilla comenta lo siguiente:

“En el juicio de atribución el otorgamiento de una cualidad a una cosa – teniendo en cuenta que en este nivel opera el principio del placer – depende de que sea lo suficientemente bueno para que esté “dentro de mi”, para que sea admitida y afirmada en el sujeto como una Bejahung, como un significante afirmativo que viene en el lugar de la cosa a representarla.”[iii]

Este “dentro de mi”, se muestra como una suerte de interioridad, dada por un  juicio de atribución, que vendría a autorizar o no dicho paso. Además, muestra como lo admitido no se refiere a una cosa, sino a su cualidad, la que es aceptada según el principio de placer, el cual rechaza la cualidad displacentera y acepta la que es   suficientemente buena para ser admitida.

Si continuamos, entonces nos enfrentamos a lo siguiente, ¿cómo se acepta la cualidad de una cosa?, nos permitimos concebirla como un significante, el cual a través de un mecanismo de sustitución, una cualidad entendida aquí como un significante, puede venir a representar a esa cosa o por lo menos a parte de ella. Este primer significante admitido vendría a constituirse como la Bejahung, primer signo perceptivo, es decir, el primer registro de la percepción.

Este primer signo se presenta como la primera afirmación reconocida como el primer momento de inscripción simbólica en el sujeto, primera afirmación que permitirá el surgimiento de todas las demás por venir. Es pues la inscripción significante que autoriza.

Pues bien, vemos como lo referido a los juicios de atribución, está imbricado con la inscripción de la Bejahung. Ahora bien, esta primera inscripción es sólo el primer tiempo de una doble inscripción significante constitutiva del sujeto. El segundo tiempo de esta doble inscripción, viene a presentarse como la Verneinung.[1] Bejahung y Verneinung, se darían en un mismo tiempo pero es a través de un entendimiento diacrónico, que podemos entender su disposición.

“La negación de un significante implica que anteriormente ha sido afirmado, es un no que conlleva un sí. El mensaje de la Verneinung es que hay Bejahung”[iv]

La Verneinung a través del juicio de existencia, viene a hacer uso del principio de realidad, con el cual puede dar cuenta de la relación entre representación y percepción. Es así, que Verneinung vendría a convertirse en un segundo tiempo lógico, comprobando en el exterior, entendamos por ello lo percibido, lo que ya ha sido inscrito en un primer comienzo en la representación, por la Bejahung.

“De lo que se trataba en el juicio de atribución es de expulsar o de introyectar. En el juicio de existencia, se trata de atribuir al yo, o más bien al sujeto (es más comprensivo) una representación a la que ya no corresponde, pero a la que ha correspondido en un retorno atrás, su objeto. Lo que está aquí en cuestión es la génesis “del exterior y del interior”[v]

Bejahung y Verneinung, cada una le corresponde un juicio, a la Bejahung el juicio de atribución, para que se acepte o se expulse algo; y a la Verneinung, el de existencia, el cual nos permite corroborar o no, como dice Francisco Cervilla, que hay una Bejahung. Si hay Verneinung, si hay negación por lo tanto, es que hay Bejahung.

Pero ¿qué ocurre dentro de este proceso con aquello que fue expulsado?, aquello que no fue admitido como Bejahung a través del juicio de atribución, ¿nos olvidamos de lo sobrante? ¿Es posible en esta ocasión, de una forma o de otra, el olvido?

 

 

 

  • Bejahung – Ausstossung

 

Anteriormente, presentamos que tanto la Bejahung como la Verneinung, pertenecen a un mismo proceso de inscripción inaugural, dada la primera por el juicio de atribución y la segunda por el juicio de existencia. Al desglosar diacrónicamente esta inscripción, desglose sólo aceptable desde un tiempo lógico y no cronológico, es que podemos entrever, un tiempo anterior, al cual llamaremos sólo para el presente trabajo, de “sub inscripción”, en la cual Bejahung se distingue de la Ausstossung.  

“Detrás del juicio de atribución, ¿qué hay? Hay el “quiero apropiar (me), introyectar” o el “quiero expulsar”… Ahora bien, justo antes, Freud acaba de decir que se introyecta y que se expulsa, que hay pues una operación que es la operación de expulsión y (sin la cual) la operación de introyección (no tendría sentido). Esta es la operación en la que (se funda) lo que será el juicio de atribución.”[vi]

Es decir, dentro del juicio de atribución, ocurre tanto la Bejahung como la Ausstossung, siendo de igual importancia la una como la otra, dejando para un segundo momento lógico, a la Verneinung, la cual se revelaría por el juicio de existencia anteriormente presentado. Ahora bien, ¿qué es lo expulsado en cuestión? Cervilla, plantea que lo rechazado corresponde a aquello imposible de simbolizar y que es expulsado en calidad de resto.

“Si la cualidad es negada la cosa queda rechazada, “fuera de mi” no es Bejahung sino que es Ausstossung, no es admitida en lo simbólico. La diferencia entre lo que es aceptado y lo que es rechazado es igual al corte que existe entre el sujeto y lo que va por fuera del sujeto, entre lo que es y no es simbólico. La división del adentro y el afuera corresponde a un momento mítico donde lo interior es lo real que ha pasado a lo simbólico, que ha sido Bejahung y lo exterior es el resto de real que queda fuera de lo simbólico, que ha sido Ausstossung, expulsado de lo simbólico, un resto inasimilable por el significante.”[vii]

Siguiendo a Cervilla, se puede rescatar que aquello imposible de simbolizar es la Ausstossung, como un real que no pudo ser simbolizado y que es rechazado en dicho proceso, como resto inasimilable, necesario de expulsar para constituir una división mítica.

 

 

 

Segundo Momento: Discusión y reflexiones en torno a lo Expulsado  

 

 

  • La Ausstossung como exceso de goce

 

Pues bien, pareciera que tenemos un panorama sobre lo que corresponde a la Ausstossung, constituyéndose como aquel resto de real imposible de asimilar por la simbolización y que por tal razón fue expulsado. Aun así, no tenemos claro, la razón por la cual no pudo simbolizarse.

Para poder continuar, tomaremos el texto “Qué es lo Real”, del psicoanalista francés, Gerard Pommier, como una referencia no exenta de polémica.

Pommier, establece una cartografía, por llamarla así, de las venturas y desventuras de lo real. Desde un comienzo, hace notar su insatisfacción respecto al término represión en relación a la problemática de la Ausstossung, es por ello que hace hincapié en la dimensión espacial, lógicamente hablando, como una variable no tomada en cuenta hasta el momento para explicar dicho mecanismo.  

 

“Es necesario aportar aquí una precisión, que antes de ser una interpretación es una manera de subrayar cómo formula Freud, en su nivel más avanzado, su concepto de represión primaria. Freud concibió la represión en dos tiempos. Según él, la represión secundaria (represión propiamente dicha) no puede concebirse sin una etapa anterior, situada por él también en términos de represión. Sin embargo, esta denominación es ambigua ya que, desde el punto de vista espacial, deja entender que algo es rechazado (abstossen) y permanece “por debajo.” En una sola oportunidad, aquella que se puede ubicar en el texto acerca de la denegación (Die Verneinung), Freud emplea otro concepto, el de “expulsión”, “rechazo expulsivo” (Austossung)”[viii]

Si bien Pommier se refiere a la represión como un término ambiguo, se preocupa de enfatizar, que aquello que es expulsado tiene estrecha relación con el campo que le concierne a la Ausstossung. Más adelante por otra parte, agrega que justamente lo que ha sido reprimido, es la  Vorstellung representanz, es decir, el “representante de la representación” que es, como la entiende Pommier, la significación fálica.

Hasta aquí, se me plantea una interrogante, ya que pareciera poner del lado de lo reprimido a la Ausstossung, si es así, ¿cómo comprender entonces que lo real haya sido reprimido si justamente ha sido expulsado por no poder haber sido simbolizado? Por el momento, dejaré esta pregunta abierta al debate, el cual retomaremos luego; y avanzaré con tal de poder atisbar, algún puerto al cual Pommier nos quiera hacer arribar.

Pommier agrega:

 “Pero dado que identificarse por completo con ese deseo traería como consecuencia la desaparición, entonces la significación del falo fue reprimida, expulsada (ausstossung).[ix]… Para existir fue preciso expulsar el exceso de goce de la representación del cuerpo…”.[x]

Lo expulsado para Pommier es justamente la Significación fálica, dado específicamente por el exceso de goce que conllevaría dicha representación. En este punto, pareciera que significación fálica no es ocupada por Pommier únicamente en el sentido de una función significante, sino que la utiliza para dar cuenta de lo radical que significa el exceso de goce, como cualidad intolerable de ser absorbida por la simbolización y de su perentoria expulsión incluso para poder existir. Aun así, se mantiene la dificultad de poder entender la expulsión como algo equivalente a lo reprimido.

Sin duda que plantear que la ausstossung es la significación fálica en cuanto tal, no está exento polémica, pero creo necesario rescatar de la elucubración de Pommier el acento dado al “exceso de goce”. Esto nos permite dar cuenta de la razón por la cual aquello ha sido expulsado.

Recapitulando. Tenemos una expulsión acaecida en un tiempo mítico, con la cual se hace posible pensar en el establecimiento lógico de lo simbólico, como primer signo perceptivo. Esta primera expulsión, podemos pensarla con Cervilla, como ese resto de real que no pudo ser simbolizado y que por dicha razón fue expulsado. Por otra parte, Pommier nos permite pensar que aquello que no pudo ser simbolizado, fue debido a que dicho resto conlleva un exceso de goce, imposible de tolerar y de representar por el sujeto en cuestión.

Ahora bien, ese real expulsado, intolerable para la simbolización por su carga excedida en goce, al quedar expulsado, ¿es posible que nos olvidemos de él? Pommier agregará:

 

“Desdichadamente, “Lo imposible de lo real”, no significa que podamos empujarlo más allá de un cierto límite y que una vez alejado a una distancia respetable, cada uno tendría entonces la ocasión de olvidarlo. No es así… Es este imposible al cual “todos estamos obligados” del que se ocupa el síntoma: valiéndose de los rodeos de la “realidad psíquica”, trafica y sella lo real en los cuerpos; atornilla en ellos este goce que no debería tener cabida…[xi] El síntoma atornilla lo real sobre la nada del cuerpo”[xii]

Aquí, Pommier nos conduce a tomar en cuenta, que la expulsión inicial de lo real no equivale a su aniquilación y que muy por el contrario, ella insistiría en volver, presentándose de muy diversas formas, intentando anclarse incluso al cuerpo. Tomo esta metáfora del anclaje, como manera de poder pensar aquella expulsión originaria, como si de alguna manera, al haber entrado y luego haber sido expulsado por su carácter de intolerable, lo constituido como real expulsado del orden simbólico, no lo hace sin dejar un ancla adentro. Si es así, tendría que pensar que las coordenadas de lo real y lo simbólico no son sin estar de alguna manera conectadas. ¿Qué quiero plantear a modo de reflexión? Que si el exceso de goce fue expulsado, como resto de real de un proceso simbólico inaugural, no lo hace sin dejar también un resto dentro, que a modo de ancla, le permite conectarse y tener una línea de re-vuelta insurrectiva.

Esta reflexión a modo de hipótesis, me hace volver y pensar, este retorno, como un retorno de lo real, que no viene del lado de un orden establecido, sino como algo que puede presentarse de manera accidental y sorpresiva, es decir, dejo nuevamente abierta una interrogante, para pensar el horizonte del retorno, con la siguiente cita sobre la Tyché:

“de lo real como encuentro – el encuentro en tanto que puede ser fallido, en tanto que es, esencialmente, el encuentro fallido…(en tanto trauma).”[xiii]

 

Bibliografía.

 

 

[i]   Lacan, Jacques: El seminario, Libro III, Las Psicosis. p. 120. Buenos Aires: Paidós, 2006.

 

[ii]   Lacan, Jacques. Escritos 2. p. 863. Buenos Aires: Siglo XXI Editores Argentina, 2005.

 

[iii]   Cervilla, Francisco. Articulación Verneinung – Bejahung: Constitución del sujeto y producción de objeto. Paper p.13. 

 

[iv]  Cervilla, Francisco. Articulación Verneinung – Bejahung: Constitución del sujeto y producción de objeto. Paper p 13.

 

[v]   Lacan, Jacques. Escritos 2. p. 864. Buenos Aires: Siglo XXI Editores Argentina, 2005.

 

[vi]   Lacan, Jacques. Escritos 2. p. 863 – 864.Buenos Aires: Siglo XXI Editores Argentina, 2005.

 

[vii]  Cervilla, Francisco. Articulación Verneinung – Bejahung: Constitución del sujeto y producción de objeto. Paper p. 13 – 14.

 

[viii]  Pommier, Gerard, Qué es lo Real, ensayo psicoanalítico, p. 14 – 15.  Nueva Visión Bueno Aires, 2005.

 

[ix]   Pommier, Gerard, Qué es lo Real, ensayo psicoanalítico, p. 14.  Nueva Visión Bueno Aires, 2005.

 

[x]   Pommier, Gerard, Qué es lo Real, ensayo psicoanalítico, p. 17.  Nueva Visión Bueno Aires, 2005.

 

[xi]   Pommier, Gerard, Qué es lo Real, ensayo psicoanalítico, p. 73.  Nueva Visión Bueno Aires, 2005.

 

[xii]  Pommier, Gerard, Qué es lo Real, ensayo psicoanalítico, p. 74.  Nueva Visión Bueno Aires, 2005.

 

[xiii]  Lacan, Jacques: El seminario, Libro XI, Los Cuatro Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis. p. 63. Buenos Aires: Paidós, 2006.

 

 
 

Entrevista a Psicoanálista Luis Tudanca 

 

Entrevista a Profesor Cristophe Dejours 

Entrevista al Profesor Dr. Cristophe Dejours, médico y psicoanalista fracés especualista en Psicodinámica del Trabajo, en el marco del seminario "Subjetividad, Trabajo y Salud Mental", realizado een abril del 2015, organizado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universisda de Chile